Easter Season - Year C 2019

 

Fifth Sunday of Easter
May 19, 2019
“Behold, God’s dwelling is with the human race.” — Revelation 21:3

MISSIONARIES OF MERCY
Paul’s back! After last week’s “violent abuse,” opponents organized a lynch mob that beat Paul nearly to death. But call Paul the “energizing evangelist,” transforming deadly cruelty into life-giving zeal. Paul’s past courage should inspire our commitment; Revelation’s future “new heaven, new earth” should inspire our optimism. But Revelation’s present assurance, “Behold, God’s dwelling is with the human race,” should challenge us to become “missionaries of mercy.” Because Pope Francis declared that the Church’s credibility is completely dependent on our showing unconditional mercy. Mercy, said Francis, makes the Church, the world, and everyone young again, reawakened to life’s noblest virtues. Fittingly, in today’s Gospel Jesus reinforces that theme: “This is how all will know you are my disciples, if you have love for one another.”

TREASURES FROM OUR TRADITION
Frequent fliers today have many ways to accrue air miles, so one doesn’t always have to endure long hours in cramped seats to earn free hours in cramped seats. In St. Paul’s day, there were no such perks, nor would there have been any legal system for him to protest the shipwrecks he endured. He had other rewards in mind. The churches that he established in the catalogue of cities from today’s first reading must have been very different from one another. Language, culture, customs, religious history, obstacles to community, social challenges, the places where they met, their clothing, their bread and wine, all distinct, particular to the area.
There were social customs as well: in a Christian household, the only place where a slave would be able to stand legally as an equal with the master would be at the table of the Lord, because at that table a new world of reconciliation was imaged. While Paul revered local customs, he was relentless about challenging the ways that people lived their Christian lives and how their worship reflected them. It is much the same today, as a global Catholic Church seeks to respect local customs and culture, allowing for differences in many things, yet always giving expression to the underlying presence of Christ, who binds us all together into his body.

GARDENING
Kind hearts are the garden,
Kind thoughts are the root,
Kind words are the blossoms,
Kind deeds are the fruit.
—Anonymous

IMPENETRABLE
The same fence that shuts others out shuts us in.
—Anonymous

 

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Quinto Domingo de Pascua
19 de mayo de 2019
“Esta es la morada de Dios con los hombres”. — Apocalipsis 21:3

MISIONEROS DE MISERICORDIA
¡Regresó Pablo! Después del “violento abuso” de la semana pasada, los oponentes organizaron una muchedumbre de linchamiento que golpeó casi hasta la muerte a Pablo. Sin embargo, llama Pablo el “evangelista energizante”, transformando la crueldad mortal en un fervor vivificante. El valor pasado de Pablo debe inspirarnos a nuestro compromiso; el Apocalipsis futuro “nuevo cielo, nueva tierra” debe inspirar nuestro optimismo. Pero el Apocalipsis presente nos asegura: “Esta es la morada de Dios entre los hombres”, debe desafiarnos a hacernos “misioneros de misericordia”. Ya que el Papa Francisco declaró que la credibilidad de la Iglesia está completamente dependiendo de nuestra muestra incondicional de misericordia. La misericordia, como dice Francisco, hace la Iglesia, el mundo y a cada uno joven otra vez, despertando a las virtudes más nobles de la vida. De manera apropiada, en el Evangelio de hoy, Jesús refuerza ese tema: “Así sabrán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a los otros”.

TRADICIONES DE NUESTRA FE
El primer día de mayo es reconocido como el día mundial del trabajo y conmemora seis mártires de Chicago, quienes fueron fusilados en 1886 cuando la policía trató de impedir una pelea campal durante una huelga de obreros. Curiosamente esta fecha no es reconocida por los Estados Unidos pero sí por muchos países latinoamericanos. En 1954, el Papa Pío XII apoyó los derechos del obrero incluyendo a san José Obrero en el calendario cristiano. Esta fiesta celebra y recuerda la doctrina social de la Iglesia católica, una doctrina que insiste que: “El mensaje cristiano no aparta a las personas de la edificación del mundo, ni les lleva a despreocuparse del bien de sus semejantes, sino que les impone esta colaboración como un deber” (Gaudium et Spes 34).
Es justo conmemorar a san José como obrero en el día mundial del trabajado, porque este santo varón nos recuerda que al trabajar uno colabora con Dios en la creación continua del mundo y de la humanidad. El trabajo no sólo es derecho humano es una responsabilidad que se debe tomar con amor al prójimo.

SI HAY AMOR
Si hay amor aun para aquellos que nos ofenden, eres cristiano.
—Monseñor Oscar Romero

LEGADO DE FE
Queremos darle a nuestros hijos lo que nosotros no tuvimos; pero debemos estar seguros de darles aquello que sí era nuestro: la fe.
—Anónimo

 

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